No rentamos pasión, el camino nace en tu corazón

En su ida el Camino se dirige desde tu casa acarreando tu silencio, tu meditación, el interior de tu alma buscando la paz.

Tu interioridad te convierte en peregrino, y el ímpetu del inicio se va transformando poco a poco en calma y sosiego cuando percibas la tumba de Santiago cercana.

La quietud te conciliará contigo mismo liberando de ti íntimos lances de tu conciencia.

La placidez del descanso ante la sacra tumba te inoculará la paz que anhelabas, la paz y tranquilidad para el regreso, reparadora paz y tranquilidad que acompañarán tu retorno y el continuar caminando feliz y jubiloso por tu consuetudinaria vida de cada día.

Asociación CRUZ CERCENADA, Camino Jacobeo de la Paz, Prístino Camino.

La Asociación CRUZ CERCENADA, camino jacobeo de la Paz nace como mentora y guía del original camino que hollaron las sandalias del apóstol enviado a España por el Consejo Apostólico de la Iglesia fundada por Jesús para extender con su palabra la fe de su reino.

Consumada la misión de Cristo en la tierra, los testigos de sus más importantes hechos, Pedro, Santiago el Mayor y Juan, fueron los encargados de dirigir la nave de la Iglesia.

Iluminados los apóstoles por la luz del Espíritu Santo, su predicación se fue extendiendo por lugares próximos a Jerusalén, haciéndolo posteriormente a otros lugares de la tierra. Pedro lo hizo desde Roma, Juan por Samaria y Asia Menor, encargándose Santiago de España, la Hispania que, relevante por la importancia que había supuesto para fenicios, griegos, cartagineses y romanos, sería pilar para el mundo conocido, como también posteriormente lo habría de ser para los nuevos descubrimientos en el orbe terráqueo.

Desembarco en Cartago Nova. Calzadas de las cáligas romanas

Abarloada su embarcación en el muelle del puerto de Santa Lucía, en Cartagena, en el año 34, sus pasos siguieron los de las cáligas romanas y de otros adelantados colonizadores.

De esta manera condujo durante siete años el pabellón de la Iglesia Cristiana por Córdoba, Mérida, Santarém, Braga, Lugo, Astorga, Clunia, Zaragoza, que figuran entre los partidos judiciales romanos (“conventus juridicus”), y los alrededores o circunscripciones de éstas, hasta que levó su rumbo de nuevo a Jerusalén para congregarse con el resto de los apóstoles y la Virgen María antes de su asunción al cielo.

Todo ello ocurrió no antes de haber enviado a Roma a siete de sus discípulos para que Pedro los nombrara obispos y siguieran extendiendo sus enseñanzas. Ellos fueron Torcuato, Tesifonte, Hesiquio, Indalecio, Segundo, Eufrasio y Cecilio, que harían sus caminos por España repartiendo sus sedes en Guadix, Berja, Cazorla-Cieza, Pechina, Ávila y Granada respectivamente.

El recorrido de Indalecio, por ejemplo, fue por Granada, Lorca, Orihuela, Alicante, Valencia Zaragoza, Tarazona, Oca, Burgos; Segundo lo haría en Ávila.

Atanasio y Teodoro acompañarían a Santiago a Jerusalén, donde serían nombrados pastores de la Iglesia y serían los encargados de cumplir sus últimas voluntades, dar sepultura a su cuerpo en Asseconia, y continuar su predicación por el noroeste hispano.

“En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, produce mucho fruto”. De este modo se refirió Jesucristo a sí mismo, y su discípulo Santiago cumplió su doctrina, y de la tierra escogida para su tumba, florecieron espigas y amentos de vida cristiana irradiando la fe, faro y timón del peregrino.

Viaje por España que realizó Santiago con sus discípulos entre los años 34 y 41 (durante 7 años, línea en rojo). Vías, ciudades y partidos judiciales romanos después del consejo imperial de Narbona, año 15 a.e.c., durante el que Augusto emprendió la renovación y organización civil del imperio, y posteriormente fueron recogidas en el mapa de Ptolomeo, geografía, del siglo II, y en la Guía de Caminos Imperiales de Antonino, manual de carreteras del siglo III,

La vía militar romana. Santiago pasó por aquí

La vía administrativa romana,  desde Braga a Astorga, también fue recorrida por Santiago durante dicho período entre los años 34 y 41, pasando por Padrón (Iria Flavia), Santiago (Asseconia), Melide (Brevis), Lugo, y los enclaves del Bierzo, por Pieros –  Cacabelos (Bergidum) y Quintana de Fuseros, ésta, antigua Interamnium Flavium como se cursa en la Carta Arqueológica Provincial de León,  medieva villa de Taurón según la carta del abad Gundisalvo a Froilán obispo de León en el año 902.

Desde Santiago de Compostela a Zaragoza, vía antigua (desde Braga hasta Astorga) y cantábrica (desde Astorga hasta Zaragoza)

«…e pur fasgare fumus al pasaltu pur enter II pennias ondoremus a sanctiakobi nela sueremita que fazierum pa donare grazias pur ganarende lus mourus uaxamuspur las kolinas do mouru pulas lonpas rouxas fasta la cruzalta do tulus pelegrinus dexarum un kantu quamamentu e fumus a taurone e zirka ne suo mosteriu reposamus de xorna tan kansa e muitus aluentestarum al foriatu xuntu toskas pa kalezerge al ueruna karrera que dixumnus uen dende astorika fumus fasta la lousada ondiera nuesu sanctu fremanu lepiskopo dom xenadiu el dos montes tan amadu pur uos e pul nuesu sinnor dom adefonssus e pulus pelegrinus…»

(Transcripción del Escribano Gordón, 2005)
«…y por Fasgar fuimos al paso alto por entre dos peñas donde oramos a san Jacobo en su ermita que hicieron para dar gracias por ganar allí a los moros.
Bajamos por las Colinas del Moro, por las lomas rojas hasta la Cruz Alta, donde todos los peregrinos dejaron un canto como recuerdo, y fuimos a Taurón y cerca, en su monasterio, reposamos de jornada tan cansa, y muchos alborecieron al descubierto junto a ascuas para calentarse.
Al ver un camino, que nos dijeron venía desde Astorga, fuimos hasta la Losada, donde estaba nuestro santo hermano el obispo don Genadio, el de Montes, tan querido por vos y por nuestro señor don Alfonso y por los peregrinos…»

(Traducción de Julián González, 2002)

Camino seguido por Alfonso II desde Oviedo por Taurón (Quintana de Fuseros) y Samos, donde estuvo de infante, hasta Santiago de Compostela, y lugar de la encrucijada y primer crucero del Camino, la Cruz Alta.

Vías secundarias y primitivos atajos

El capricho de los aconteceres, tras la aparición en el año 813 de los restos de Santiago y sus dos discípulos, Atanasio y Teodoro, confirmada en la bula papal “Deus Omnipotens” de León XIII promulgada en el año 1884, propició que la riada de peregrinos a la tumba del Apóstol que por ella pasaban, atrajera las iras y animadversión islamitas al mundo cristiano, y los somatenes moros instalados en estas tierras y ríos  bercianos en Almázcara, Albares y Almagarinos, lo mismo que  en Almanza por el Cea, se encargaron de obstaculizar hostigando el paso de los peregrinos por la vía romana, de tal manera que tuvieron que hacerlo por rutas y orientaciones distintas a estos lugares.

A tenor de ello debían valerse de vías secundarias, antiguos atajos y senderos quebrados por cosos  de arroyos y laderas de montañas, por veredas excusadas, evitando la coacción y el asalto islamita y de los ladrones, táctica que dispuso el paso en el Bierzo, obstaculizados los accesos a la vía romana en Almázcara, Albares y Almagarinos, por el autóctono camino de los antiguos pobladores prerromanos, por Foncebadón, sobretodo desde el año 997, en el que Almanzor destruyó la vía Nueva (Nova) romana y con ella la carretera desde Cacabelos hasta Astorga (Bergidum – Interamnium Flavium – Asturica), y como así lo decretó y mandó Sancho III el Mayor, rey de Navarra (1004 – 1035), que por nexos matrimoniales dominaba también Castilla, Álava, Monzón y el condado de Cea, guiando el camino por Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada y Cacabelos hasta Santiago.

De idéntica forma ocurrió en Almanza que debían evitarlo y transcurrir por Cistierna, Boñar, Vegacervera, Riello, hasta unirse en este lugar con el de la corte real de Asturias que por allí lo hacía hasta la tenencia de Taurón, en Quintana de Fuseros, donde encontramos hoy el lugar de la Cruz Cercenada, topónimo debidamente conservado por la tradición como ocurre con el resto de nombres de lugares de esta localidad, en Valdaceite, valle de los olivos de sus monasterios de Santa Leocadia (Quintana) y el de San Martino (Villamartín/Boeza); lugar de la que fuera Cruz Alta, crucero de esta carretera real y la vía romana, cruz precursora de la de la paz y la victoria, símbolo de los reyes de Asturias desde Alfonso II, que fue usada como simbólico dote, y de la que hoy es homóloga , la historiada y de asonante hechura Cruz de Ferro.

Camino Jacobeo de la Paz y Prístino Camino

Es el ecuménico Camino de Santiago, todos los Caminos. El primero y original, Prístino y de la Paz, paz de los drúidas, paz romana, paz gótica, paz bandera de Santiago, la paz de cada día.

Ídolo de Pemeióbriga, del castro el Torcanón, símbolo del dios de la guerra astur, junto al valle de Marciel, dedicado éste a Marte, dios de la guerra romano

Acá de los caminos, es el camino de los susarros, astures hijos de la abundancia, camino de Mercurio de talares y pétaso alado, cristianizado por la cruz de la paz cristiana, por  el que pasó Santiago el Apóstol de la Paz, en el que Alfonso II, del reino asturiano, izó la primera Cruz de la Victoria, donde los peregrinos dejaron espigas de recuerdos de piedra, el camino de la Cruz Alta.

Este profuso lugar atrajo la codicia de griegos y romanos; en sus paleocristianos monasterios se unieron las vidas de eremitas y monjes, como aquí mismo los de San Martino y Santa Leocadia.

En el Valle de los Olivos se cruzaron los caminos del Adalid de España y el de don Alfonso.

Riadas de peregrinos cristianos pasaron por esta Cruz, cruz  en el Camino de Santiago, Camino que polarizó las iras del valido islamita Almanzor, cruz que cercenó el arráez de las hordas sarracenas.

Arquetipo de la creada Cruz de la Victoria por  Alfonso III, procedente del oratorio de la casa abadía o parroquial del monasterio de Santa Leocadia, siglo VI

Año 997, amputada y desgajada quedó la Cruz Alta. Desde entonces recordamos el lugar de la Cruz Cercenada-

LA CRUZ CERCENADA

Moldeando el recuerdo hemos reconstruido la CRUZ.

Queremos que en ella se refleje la Paz de todos los Caminos, que sea lábaro de amistad y concordia para los peregrinos del Camino de Santiago.

De la Asociación CRUZ CERCENADA, Camino Jacobeo de la Paz,  será titular la Cruz Cercenada.

La Asociación se encargará de tutelar y difundir la cultura, los símbolos y signos del camino, de ayudar y cooperar con el interés cultural, artístico  o etnográfico mostrado por los peregrinos en la dirección de su ir, y de proteger su universalidad y a todas las personas afectas al mismo.