Siglo II. Mapa del sabio Ptolomeo

Toda honesta lógica dice que debe de ser el espejo no tan sólo de los góticos y medievos caminos seguidos por las invasiones y repoblaciones, sino también de las calzadas jacobeas.

En el mapa de Ptolomeo vemos cómo se reflejan ciudades romanas que luego no han de constar en el Itinerario de Antonino, guía de caminos imperiales del período de la romanización llevada a cabo por los geógrafos y amanuenses de Roma durante el siglo tercero, siendo aquel de un siglo anterior, y se relacionan nuevas ciudades en éste, no por errores, sino por nuevas exigencias y evoluciones administrativas.

Así, como ejemplo, en la vía de la costa de la provincia romana de Galicia, la llamada Marítima, vemos cómo en el mapa ptolemaico encontramos la ciudad de Trigundium (Pino do Val -Mazaricos) cercana al puerto de Glandimiro (Muros), que no lo hace en la Guía de Caminos Imperiales, y sí lo hace Atricondium (Cruce de caminos en Santa Comba), más cercana población a Brigantium (Betanzos), y viceversa. Ello por la cambiante y mayor o menor influencia de la incidencia administrativa de los puertos más septentrionales como Finisterre o los de la Costa de la Muerte.

Del mismo modo, pasando Lugo, en la vía Antigua hacia Astorga encontramos que no lo hace Timalino (Vilartelín) en el mapa y sí en la Guía a veinte millas de aquella, sin duda creado o asignado posteriormente como apoyo a la creciente actividad de los puertos cantábricos, como la zona de Ortiguera, Vivero, Foz, Ribadeo y los de la costa de Asturias, ya más romanizadas y pasadas las secuelas de aquellas guerras de doscientos años antes.

Mapa de Ptolomeo, siglo II   |  Ver pueblos y ciudades sobre el mapa de Ptolomeo

Transformaciones también se hicieron necesarias tras las invasiones de los godos, principalmente cuando con Teuderico en el año 457 destruyeron el reino del suevo Requiario de Braga instalándose en Mérida y Toledo, pasando a ocupar el entero imperio romano del norte de África y Asia Menor de donde regresaron invasores, reclamando para sí el reino ya de España a la muerte de Witiza, en el año 711,  los omeyas del califato árabe de Damasco con los bereberes del norte africano.

Si los godos devastaron ciudades como Astorga e Interamnium Flavium, pueblos enteros arrasados y destruidos por los invasores sirios de la vieja ciudad de Damasco y moros del norte de África tuvieron que ser repoblados por los reyes del reino de Asturias, haciéndose importante la del Conde Gatón, cuando Ordoño I, llegando desde el Bierzo, Astorga, Zamora y Castilla hasta Portugal.

Estas repoblaciones siempre se hicieron siguiendo las directrices de los caminos que había, que generalmente marcan líneas divisorias de jurisdicciones deslindando pueblos, y algunas veces cambiando emplazamientos de las viejas poblaciones romanizadas destruidas como vemos que, en esta zona del Bierzo, ha pasado en San Román de Bembibre, donde la antigua Santa Olaja, flanqueada hoy por la autovía A-6 y soterrada, fue reconstruida y desplazada al otro lado del río, alejada su reconstrucción con el nuevo nombre un poco de la vía Nova por la que pasa el Camino.